Cellers Unió presenta su nuevo Perlat, un vino con estructura y aromas que le confieren una personalidad renovada, adaptada a los gustos actuales del mercado. La presentación se ha realizado este lunes en el teatro Bartrina de Reus con la asistencia de unos 150 amigos y colabores de la bodega.
Perlat es uno de los vinos de referencia de Cellers Unió. Después de la creación de la D.O. Montsant, Perlat fue uno de los primeros vinos en aparecer bajo esta DO. Cellers Unió ha dado ahora un salto de calidad tanto en el vino como en su imagen, un cambio que llega de la mano de la cosecha 2017.
La presentación de Perlat ha sido apadrinada por José Peñín, fundador y director honorífico de la Guia Peñín. Peñín ha destacado la evolución histórica del sector vitivinícola de las comarcas de Tarragona y el papel de las cooperativas.
«Peñín ha situado Perlat como un vino de referencia y ha elogiado su fruta, frescor y su carácter amable»
Un vino fresco, complejo y actual
En cuanto al vino, Perlat evoluciona para mantener viva su esencia a la vez que se adapta a las preferencias del mercado. Cellers Unió ha acotado el proceso de selección de las viñas, ha llevado a cabo una elaboración más acurada y ha reducido brevemente el tiempo de crianza en barrica. Todo ello resulta en un vino más complejo en estructura y aromas, con un aire fresco y renovado.
Perlat proviene de viñedos seleccionados de la zona de Els Guiamets, en la DO. Montsant. Son viñedos de más de 30 años plantados en vaso, de baja producción, con suelos mayoritariamente de panal. El panal aporta complejidad al vino ya que es un suelo compacto, con una buena capacidad de retención de agua, algo muy interesante en los episodios de sequía actuales, puesto que esa retención tampoco es excesiva y evita el exceso de humedad.
La Garnacha, Cariñena y Syrah que formarán parte de Perlat entran en la bodega de Els Guiamets y se elaboran por separado. El objetivo principal del proceso es obtener el máximo de fruta fresca. Esto guía tanto la elección del momento óptimo de cosecha como la duración de las maceraciones. Se trabaja con levaduras seleccionadas, los cuales se añaden al menos 24 horas después de empezar la fermentación para garantizar que ésta arranca con las levaduras autóctonas, las cuales darán a Perlat un perfil singular. Una vez hecha la fermentación alcohólica, los vinos pasan a la fermentación maloláctica en barrica de roble francés dónde reposan un mínimo de 10 meses. Se usa entre un 60-70% de roble francés, mientas que el resto es de roble americano.

En el caso de Perlat blanco el proceso es diferente. El mosto macera entre 24h y 36h con su propia piel con nieve carbónica, y posteriormente pasa a los depósitos de acero para acabar la fermentación. Cuando esta empieza, aproximadamente un tercio del vino se desvía para completar la fermentación de barricas de roble francés de 500 litros de grano muy fino, lo cual aporta aromas balsámicos y especiados muy delicados. Una vez fermentado todo el vino se junta de nuevo y se completa con una crianza sobre lías finas de unos 3-4 meses para aportar cremosidad y sedosidad al paladar.
Nuevo “look”
Por lo que respecta a la presentación, la gama Perlat renueva también su imagen. En primer lugar, Perlat se deshace de la botella actual y la sustituye por una nueva y robusta botella borgoña. En cuanto a la etiqueta, se han diseñado unas nuevas etiquetas mucho más limpias y minimalistas, dónde los elementos de diseño de la etiqueta anterior se han repensado para crear un nuevo conjunto más sobrio y delicado, dónde la marca disfruta del máximo protagonismo.
«La nueva botella, más elegante y sobria, pone en valor la evolución de Perlat»
La nueva gama Perlat también mantiene el código de colores ya presente en sus predecesores, el cual facilita la identificación de cada vino.

Comments are closed.