Cuando hablamos de tapones de vino, lo primero que se viene a la mente son los tapones de corcho. Y es lógico: 7 de cada 10 botellas de vino en todo el mundo llevan este tipo de tapón. El tapón de corcho forma parte del ritual de abrir y servir una botella de vino, ¿pero es siempre la mejor opción? ¿Todos los tapones de corcho son iguales? La respuesta es no. En este post te lo contamos.
¿Por qué un tapón de corcho?
El tapón de corcho lleva siglos intermediando entre nosotros y las botellas de vino. Pero además de los motivos históricos, presenta otras ventajas como el hecho de ser un material natural 100% biodegradable, y su capacidad demostrada para contribuir a un envejecimiento óptimo del vino. El corcho es un material natural que permite el intercambio de oxígeno entre el vino y el exterior de la botella, y esto es básico para que los vinos envejezcan en buenas condiciones.
Tapones de corcho natural
Es el clásico tapón de corcho, elaborado de una sola pieza. Es un tapón de muy buena calidad, pero también es el más caro. Por lo tanto, se utiliza sólo para vinos de gama alta y especialmente los destinados a envejecimiento como crianzas, reservas, etc.
Tapones de corcho colmatados
Este tapón está elaborado con una base de corcho natural, pero se utiliza polvo de corcho y resina para revestirlo y sellar sus poros. Es un tapón versátil y su calidad depende mucho del tipo de corcho que se utilice como base.
Tapones de corcho aglomerado
Se elaboran con granulados de corcho. Esto permite a los fabricantes aprovechar trozos de corcho sobrantes de las producciones de tapones naturales ya la vez fabricar tapones de mayor tamaño. Son más densos que el corcho natural y también más económicos, ideales para vinos jóvenes y de crianza.
Tapones técnicos
Son como los tapones aglomerados, pero incorporan 2 discos de corcho natural en los extremos. Son estables y resistentes, y soportan bien la presión por lo que se utilizan fuerza en vinos espumosos, aunque son aptos para otros vinos.
Tapones de corcho tratados
Uno de los principales argumentos de los detractores del corcho es que este puede provocar un defecto en el vino. Es un aroma desagradable de corcho provocado por un compuesto llamado TCA. Se calcula que entre un 1 y un 3% de las botellas de vino pueden presentar este defecto.
Por eso los grandes fabricantes mundiales llevan años invirtiendo en procesos de «desaromatitzado» del corcho. Esto hace que el corcho sea neutro, homogéneo, y que no pueda transferir defectos al vino. Uno de los principales líderes mundiales en este tipo de tapones es Diam, que produce tapones estables y preparados para conservar el vino hasta 10 años.
¿Qué hay más allá del corcho …?
Hemos comentado en este artículo que un 70% de las botellas de vino llevan un tapón de corcho … eso significa que un 30% utiliza otros materiales. ¿Cuáles son?
Los tapones de rosca (screw- caps) son la principal alternativa a los tapones de corcho. Aquí son menos populares, pero tienen gran aceptación en países como Australia. Son hechos de aluminio con una pieza interior de plástico que sella el vino. Son fiables, fáciles de abrir y se pueden decorar con todo tipo de diseños. Su principal defecto es que el aluminio no permite «respirar» al vino, y por ello se utilizan principalmente para vinos jóvenes. Sin embargo, algunos fabricantes están desarrollando tapones de rosca con niveles controlados de micro-oxigenación, lo que permitiría utilizar estos tapones para vinos envejecidos.
La industria está en constante innovación y a día de hoy podemos encontrar vinos tapados con chapas, con tapones de vidrio y con tapones sintéticos. Normacorc, uno de los principales fabricantes de tapones sintéticos a nivel mundial, produce tapones fabricados con polímeros de origen vegetal derivados de la caña de azúcar.
¡Las posibilidades son inmensas! ¡La próxima vez que abra una botella de vino, seguro que os fijaréis en el tapón!
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